Viva la revolución en Serbia!!

La Marx International
El 15 de marzo Belgrado, la capital de Serbia, vivió la mayor manifestación de su historia, incluso superior a la que derrocó la dictadura del genocida Slobodan Milošević el 5 de octubre año 2000. La capital serbia reunió más de 700.000 manifestantes en una ciudad que no llega a los dos millones de habitantes, lo que provocó que la marea humana tardara dos horas en recorrer los 450 metros que mide el Puente de Branko, que atraviesa el río Sava. Es una verdadera revolución que está demoliendo el gobierno capitalista de Aleksandar Vučić, al frente del gobierno serbio desde 2014.
Las protestas pertenece a un ciclo de manifestaciones provocada por la muerte de 15 personas al caerse una marquesina durante unas obras en la estación de trenes de Novi Sad el 1º de noviembre de 2024, precedida por una década de movilizaciones focalizadas en Belgrado, que se inicia con las manifestaciones contra la iniciativa urbanística Belgrade Waterfront en 2016, continúa de 2017 a 2020, principalmente contra la violencia política y los abusos de poder, y sigue desde la pandemia hasta la actualidad a partir de denuncias por irregularidades electorales y la gestión del presidente Aleksandar Vučić. Pero Vučić enfrenta la movilización con un sistema clientelar del que depende un sector importante de la población serbia, y que se reparte salarios públicos, concesiones publico-privadas y vínculos con las empresas, lo cual corresponde a un 25% del electorado. Basado en este sistema clientelar enfrentó el ascenso del pueblo contra su gobierno.
Vučić gobierno pro imperialista y pro Putin
Aleksandar Vučić lleva adelante un gobierno pro imperialista que firmó un acuerdo con la UE para la prospección de litio en minas serbias y para la producción en cadena de baterías esenciales para los vehículos eléctricos, lo cual viene siendo resistido por las comunidades afectadas. Pero a la vez Vučić mantiene excelentes relaciones con Putin, el criminal de guerra en Ucrania, y con Viktor Orbán de Hungría, lo cual transforma al gobierno Vučić en la viva expresión de la falsedad de la "Teoría del Desacople" que dice que China y Rusia van a ir a la guerra contra EE.UU. Los teóricos del "desacople" son desmentidos permanentemente por la realidad que muestra que los gobiernos de EE.UU, China y Rusia trabajan en conjunto en defensa del capitalismo y la muestra más clara de ello es el propio gobierno Vučić.
Vučić tiene lazos con Moscú, pero a la vez con la UE y Pekín que es uno de los mayores inversores en el país balcánico, visitado el año pasado por Xi Jinping y con muy buenas relaciones con Donald Trump con quien ha tenido reuniones. Es decir, Vučić está con el imperialismo de EE.UU y a la vez con países como China o Rusia que son capitalistas pero no son imperialistas, con lo cual Vučić no puede escudarse en que estas protestas se tratan de una conspiración de la UE, o de Putin o de EE.UU para derrocarle. Algunos de los regímenes mas reaccionarios del mundo vienen esgrimiendo que quienes organizan las llamadas "revoluciones de colores" fueron impulsadas por un poder foráneo, pero Vučić ya no puede argumentar eso. Lo que está sucediendo en Serbia es una revolución encabezada por una juventud al grito de "pumpaj" (infla, bombea).
La organización de los jóvenes ha sido de iniciativas interprovinciales con la idea de conectar a Belgrado con el resto de ciudades serbias, lo que llevó a que el 15 de febrero los manifestantes se concentraran en Kragujevac, desde Novi Sad a Zrenjanin, pero también desde Belgrado a Niš y otras ciudades. Los llamados "maratones", en los que los activistas han recorrido grandes distancias para ser recibidos, han supuesto una novedad respecto a movilizaciones anteriores. El gobierno ha respondido bloqueando el transporte hacia la capital durante las manifestaciones, tanto el autobús como el tren.
Los grupos de manifestantes han denunciado la utilización de cañones sónicos durante un homenaje de quince minutos de silencio a las víctimas. Los estudiantes han recibido el calificativo de ćaci, una derivación burlesca de la palabra đaci (estudiantes). Pero los estudiantes exigen la publicación de toda la documentación sobre la reconstrucción de la estación de trenes en Novi Sad, y la investigación de un posible uso indebido de fondos europeos en las instalaciones. También demandan que se identifique y procese a los responsables de agresiones durante las protestas estudiantiles y que sean destituidos si ocupan cargos públicos, la retirada de las denuncias penales contra los estudiantes detenidos y la suspensión de los procedimientos judiciales en su contra.
Es decir, la movilización enfrenta a un gobierno sostenido por la UE, pero también por Putin, por Xi Jinping y por EE.UU con lo cual objetivamente el pueblo de Serbia lleva adelante una movilización y revolución contra el capitalismo, que favorece a la revolución de Ucrania, el proceso revolucionario central de Europa. Ahora mismo las protestas se encuentran en su cúspide de apoyo social, como un enorme movimiento de protesta que se ha extendido por todo el país, condenando la negligencia criminal de las autoridades que condujo a esta tragedia. Este movimiento ha seguido intensificándose, con una serie de ocupaciones estudiantiles y llamamientos a la huelga general.
Apoyemos la revolución en Serbia
Desde La Marx International apoyamos la revolución Serbia, es necesaria la derrota del gobierno de Vučić para seguir golpeando al capitalismo global. Por más que Vučić y el Partido Progresista Serbio organicen contramanifestaciones en Jagodina llevando manifestantes acarreados en autobús y muchos recibienso dinero por asistir, esas manifestaciones organizadas por Vučić en una ciudad muy pequeña de 35 000 habitantes demuestra lo débil que está el gobierno de Serbia. El gobierno del Partido Progresista Serbio viene sufriendo una crisis con la dimisión del primer ministro que llegó demasiado tarde para calmar las protestas, la mayoría absoluta del pueblo ya no quiere ver a Vučić como presidente. Incluso la lucha está resonando en toda la regbión desde la antigua Yugoslavia, los estudiantes de Croacia, Bosnia y Herzegovina, Montenegro, Eslovenia, Macedonia e incluso Polonia mostraron su solidaridad con los estudiantes serbios. Viva la revolución Serbia, fuera Vučić y el Partido Progresista Serbio!!
